VAMOS AL GYM!

O al parque, o en casa, donde sea, pero vamos a movernos! Nunca creí posible que me gustara ir al gimnasio, y me está gustando. Reflexiono sobre ello y encuentro algunas cosas psicológicamente saludables en el ejercicio,más allá de los beneficios neuroquimicos:
-Concederte , a diario, un tiempo para ti, sin móvil ni pc ni demandas externas.
-Hablarte de forma motivadora y positiva, “venga, un poquito más”, “dale, que tú puedes” son palabras que no siempre nos decimos lo suficiente en otros contextos.
-Subir tu sentido de auto eficacia e incluso tu autoestima. Hay algo casi mágico en decirnos, “hoy he hecho ejercicio”.
-Ver a otros esforzándose, reconocer que cada vez son más las personas que se cuidan, y no por ello obcecarnos en querer ser como la que tiene un tipazo o una resistencia muy grande.
-Sentirte reforzado, porque cada día puedes hacer un poco más, más velocidad, más peso…
-Escuchar música marchosa, o la que te guste, con lo que puedes conectar mejor con tus emociones y sentirte exultante.
-Concentrarte en el aquí y en el ahora: si estás esforzándote de verdad es poco probable que puedas divagar o analizar mucho.
A los que como yo, no les gusta el ejercicio físico, recomendarles que busquen la forma y actividad que más cómodamente puedan integrar en sus vidas. A los que se enganchan fácilmente y se ponen nerviosos sin un día no pueden entrenar, recordarles que como en todo, cuanto menos lo necesitas , más lo disfrutas.