Los recuerdos son la representación elemental de la experiencia, la unidad básica de aprendizaje, el paradigma de la Psicología Cognitiva y de la Neurociencia, el «perfume del alma» o «la novela de la vida» que dirían los poetas y la mayor fortuna que tenemos si tenemos la fortuna de mantenerlos y poder conservarlos.

Los recuerdos son el producto de la memoria, y la memoria es uno de los mecanismos de procesamiento de la información más sofisticado y complejo existente. Un entramado de neuronas, neurotransmisores, reacciones químicas que afectan a estructuras que a su vez afectan a la química cerebral, un vasto universo para crear lo intangible y más distintivo de la persona, sus recuerdos.

Lo primero que la memoria hace es codificar, traducir las vivencias, los impactos de lo nervioso y sensorial a unidades de recuerdo; después, a base de repeticiones, las almacena para terminar recuperándolas cuando se requiere o cuando determinados estímulos evocan su presencia.

Nuestro cerebro es como un gigantesco ordenador, con un potente disco duro, capaz de almacenar billones y billones de ítems.

Se sabe que hay tres tipos de sistemas de memoria, según la duración de la información almacenada: la memoria sensorial, la memoria a corto plazo y la memoria a largo plazo. En la sensorial se graban unidades muy breves, de segundos, potentes recuerdos fugaces asociados a sensaciones, a una imagen, a un sonido…en la memoria a corto plazo se graban las cosas durante un período breve de tiempo, y es la que utilizamos para recordar datos del día a día, o forzándonos a retenerlos para un exámen, y la memoria a largo plazo mediante un reforzamiento permanente de la sinapsis, con activación de ciertos genes y la síntesis de determinadas proteínas, fija nuestro aprendizaje de forma indeleble y duradera.

No hay un lugar físico concreto para la memoria en nuestro cerebro, sino diferentes localizaciones y estructuras implicadas.

Desde la formación de los primeros recuerdos a las enfermedades que afectan a la memoria, todo es un universo difícil de precisar. La memoria da origen a muy curiosas vivencias, desde el tener algo «en la punta de la lengua» y no ser capaz de decirlo, a fenómenos como el «déjà vu», tener la impresión de ya haber vivido algo, una situación que, en realidad no hemos vivido, o lo opuesto, el «jamais vu», estar en una situación ya conocida y experimentada y no identificarla en absoluto…

La memoria se entremezcla con la imaginación y es capaz de confabular y rellenar lagunas con auténticas invenciones. Muchas veces, las cosas no son nada hasta que las recordamos. Pasamos veloces por paisajes y vivencias sin tiempo o capacidad para nada más que registrarlas, » hacer la foto» y revivirla en el recuerdo…El recuerdo va siendo, aun de los malos momentos, la literatura privada de cada cual.


La memoria tiene muchas opciones para ejercitarla: trucos, rimas, asociaciones y repeticiones: nos pasamos media vida buscando en nuestros archivos mentales la manera de retener unos datos, los ríos y afluentes, la lista de la compra, los detalles de aquél viaje…

Los recuerdos son caprichosos, a veces, sin que nada lo presagie acuden a uno y le aportan luz y una mirada nueva sobre la propia vida. Sería imposible vivir recordándolo todo y es tarea de la persona cabal seleccionar qué recuerdos debe permitir que asienten más en su presente y cuáles le conviene desdeñar…

Estoy convencida de que somos el recuerdo que dejaremos un dia, y el recuerdo del recuerdo y así, entrelazados generación tras generación ir haciendo del mundo nuestra casa…


En la foto, mi familia paterna; de pie, en la esquina, mi padre.

Publicado por Psicóloga en Santiago

Psicóloga en Santiago es un blog personal. Escribo sobre lo que conozco y expreso a mi manera y en mi lenguaje lo que pienso de muchos de los temas que atiendo en Consulta. Nací en 1960 y llevo ejerciendo unas décadas este oficio. Porque la terapia para mi, es un oficio casi artesanal. Estudié en Salamanca y después, mientras me seguía formando, me licencié también en Publicidad en Madrid. Pero fue a mi vuelta, a Santiago, cuando emprendí mi larga tratectoria profesional. Primero en lo público y desde 1993 en mi propia Consulta. Esto no es un blog de divulgación, no enseño nada, no soluciono nada. Hay miles de lugares donde podrás encontrar información útil y valiosa sobre todos estos temas. Psicóloga en Santiago sólo es mi visión personal de los problemas que más nos afectan a todos. Me gustaría transmitiros aunque fuera una ínfima parte de la pasión que despiertan en mi. ¡Gracias si has llegado hasta aquí!.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *