NADA DE LO VIVIDO


El cáncer ha llegado a mi vida, no a mi, a una persona muy querida para mi.Tal como sospechaba no tiene mucho que ver con luchas, no rendirse, ganar la batalla y ejércitos de células buenas. El cáncer es una putada muy grande y es cruento. Tienes que poner mucho de tu parte,si. Horas de espera, horas de pasarte los tratamientos, toneladas de desinformación, y un deterioro por días. Nada de lo vivido me esta ayudando mucho ahora a cuidar de mi ser querido. Nada de lo vivido nos enseña a ser terapeutas que entretienen, preguntan y callan. Levantadoras de pesos pesados. Cocineras, duchadoras, limpiadoras de miserias y cariñosas dispensadoras de mimos. Mascar la tensión en horas y horas de compañía. Y los gritos, las contestaciones. Tu enfermo te tiene mucha confianza, así que prepárate para soportar su miedo, su rabia, su angustia, prepárate para sentirte una bruja y una arpía. Nada de lo vivido te ha enseñado a:
-Medir tus fuerzas cuando la compasión y el amor te desborda
-Buscar ayuda en otros familiares, profesionales, asociaciones
-Desahogarte, sin esperar mucha comprensión en tu entorno, algo así como es lo que toca
-Mirar mucho por ti misma, y eso significa aceptar que puedes hacer muy poco, que no tienes la culpa de nada, que es bueno tener momentos felices, iniciar cosas y que tu vida no se metastice y cuidarte físicamente. Tampoco está de más perfumarse rico y presumir con algún estreno epatante, mirarse el bolso embutida en mi vestido nuevo me abstrae de un mundo de batas y pijamas y un hogar convertido en hospital de día y de noche.