LOS CUENTOS QUE NOS CONTAMOS

Soy de las que cree aquello de “la verdad os hara libres”. Creo en la importancia del oráculo de Delfos: “Conócete a ti mismo”. Creo en el tesoro que supone cantarse y que te canten las verdades como puños. Es un bien escaso. Las personas viven instaladas en sus propias mentiras. Basta leer la prensa. Ninguno de los protagonistas de la actualidad piensa acerca de si mismo “qué cabrón soy” …” mira que soy corrupto”. Para nada. Uno encuentra siempre mil justificaciones para hacer lo que quiere y mantener ante si mismo una autoimagen intachable. Otra cosa sería entrar en disonancia cognoscitiva, pensar de una manera, proclamar unos valores y obrar en contra de esos principios.Lo hacen, pero se cuidan mucho de contárselo. Somos unos artistas creando y modelando nuestro autoconcepto. Soy así. Hago esto por este motivo. Lo que quiero es tal cosa, demasiadas veces me advierten de que hay un tinglado que desmontar, y eso no gusta nada. A nadie. Y siempre hay quien te dice, bueno, vale, se miente a si mismo, pero si es feliz así…No me vale, no está siendo, se está contando… Y si dejamos que se la siga contando nos va a empezar a contar a nosotros. No me vale, estará haciendo daño a su entorno, como poco, avergonzando y violentando a su entorno… No voy a decirle nunca a un paciente lo que quiere oir sólo por serle más simpática. No se me ocurre peor falta de respeto que esa. Un respeto que debe empezar en uno mismo: mira, hago esto y lo hago por esto. La literatura y los cuentos son fantásticos pero no para construir nuestra identidad.