ENCONTRAR EL AMOR

“La noche no quiere venir
para que tú no vengas
ni yo pueda ir.

Pero yo iré
aunque un sol de alacranes me coma la sien.
Pero tú vendrás
con la lengua quemada por la lluvia de sal”(…)
F.G.Lorca

No hay nada vergonzoso en buscar el amor. Una vez que asumimos hacernos cargo de nosotros mismos y sabemos disfrutar a solas de la vida, es comprensible y humano querer amar a otra persona y sentirnos amados. Es una opción…Si no se realiza no debe amargarnos, porque tampoco nadie vendrá a hacernos felices, tan sólo “más” felices, y de ese plus se puede prescindir sin renunciar a una vida plena. Pero lo cierto es que en esta búsqueda se pasan muchos malos momentos que nos dejan con la sensación de que somos inadecuados, o que un aciago demiurgo se ceba con nosotros. Nos replegamos desencantados tras varias tentativas, intentando descifrar en qué hemos fallado. Promesas rotas, confusión de sentimientos…Una desilusión tras otra, y en parte, el único problema es que estamos centrados en el resultado y no en el camino. Realmente, cada experiencia aporta y aunque parece que sólo nos hace sufrir, el dolor que nos causa, pasado el tiempo, no será nada comparado con lo que aprendemos. Ahí está la clave: aprender nuestros patrones erróneos de conexión, y sanarnos. Errar y sanar, sin escarmentar. Cuando una persona disfruta de sí misma y está a gusto con su vida, es probable atraer a otras personas que quieran compartir el camino. Porque es muy importante no conformarse, ni resignarse, ni confundir el amor con tener compañía o con pasión sexual. Es imprescindible estar abierto, no etiquetar a las personas a la primera de cambio, no etiquetarse a uno mismo, no atender a los prejuicios que nos hacen pensar que “nunca” podríamos enamorarnos de alguien con este rasgo o aquellas ideas. Pero buscar lo mismo y convenirse mutuamente es importante. Valores distintos sólo tensarán la cuerda. El amor verdadero no es algo que sucede por azar. Por azar puedes encontrar a tu pareja, pero a partir de ahí hay un trabajo, una decisión consciente. Desde la aceptación de uno mismo y alegría es sólo cuestión de tiempo y oportunidad que encuentres el amor. Ciertamente vivimos un mundo complicado para las relaciones. Las plataformas online, los programas de citas, las clases de baile y no aparece nadie, año tras año, desencantando a cualquiera. Patrones de personalidad con los que no coincidimos, cómo acertar esta vez, ¿cómo reconocerlo?…La hipocresía que nos parece escuchar a quienes nos dicen “qué bien estás solo”… Son cuestiones que pueden lastimarte por dentro y para los que no hay una respuesta inequívoca y precisa. Probar y probar, conocer a personas nuevas y sobre todo, abrir tu mente y tu corazón. No te des por vencido si es lo que quieres, persevera, y no lamentes los palos de ciego ni las decepciones, y en cualquier caso, disfruta de la vida y de ti mismo.